Pensar no es el problema.
El problema es cuando no puedes parar.
Dar vueltas a lo mismo, imaginar escenarios, cuestionarte todo... y terminar más cansado que antes.
Escribe ese pensamiento que no se te va. No lo juzgues — solo ponlo aquí afuera, en texto, donde puedas verlo desde cierta distancia.
La técnica STOP interrumpe el ciclo automático del pensamiento. Toca cada letra para activarla.
Antes de continuar, tómate un momento para registrar lo que está pasando en este momento. No tienes que escribir mucho — solo lo que llegue.
Tu mente produce pensamientos — pero eso no significa que sean verdad. La defusión cognitiva (ACT - Steven Hayes) crea distancia entre tú y el pensamiento.
Vamos a cambiarle el formato a ese pensamiento. No para eliminarlo — sino para dejar de creerle todo. Elige cómo lo quieres escuchar:
La rumiación te lleva al pasado o al futuro. Tu cuerpo está aquí — en este momento. Elige una acción para volver:
Tu mente habla. Pero tú decides si te quedas escuchando.
Quiero aprender esto en terapia